miércoles, 4 de julio de 2012

Si no sirve de algo…


A nadie le cabe duda de que vivimos en la era digital.

Los gerentes de mercadeo y la gente de comunicación ha tenido que venir aprendiendo el lenguaje de quienes nos hemos formado en este campo: URLs, visitas únicas, visitas totales, fans, usuarios, Flash, HTML….

Y la verdad, es muy fácil quedarse perdido en este mundillo, pues cada día surgen nuevas herramientas, plataformas, números y estadísticas. No acaba uno de aprender lo que significa algo y como se usa, cuando ya hay algo nuevo, y aquello que venís aprendiendo, ya es obsoleto.

A lo largo de los años, me ha tocado oír de todo y expertos en todas las ramas: están los defensores de la tecnología; de esta o aquella plataforma, de este o aquel lenguaje de programación: los tecnócratas. Y también aquellos que defienden a muerte la generación de contenido social, la producción de la web para la gente: lo que yo llamo los filósofos del medio.

Y por supuesto, no es mi interés, ni creo estar en la posición de desarmar los argumentos de unos y otros. A fin de cuentas, la verdad está hecha de muchas partes, y todos somos poseedores de una de las piezas.

Sin embargo, hay algo que con el tiempo me ha tocado aprender, sobre todo porque mi posición es la de lograr que un proyecto digital le funcione a un cliente, a alguien que está invirtiendo tiempo, dinero y que tiene una expectativa: si su proyecto no sirve de algo, no sirve de nada.

Y no vayás a creer que estoy redundando, no. Lo que quiero decir en concreto es que es muy fácil quedarse atascado en el universo de las visitas y en las estadísticas cibernéticas que nos da Google Analytics. Es muy fácil caer en la azucarada tentación de medir el éxito en el número de fans que obtenemos en una página de Facebook, o sentirnos satisfechos porque el website que acabamos de lanzar se ve muy bonito.

Lo que yo creo es que cualquier campaña digital tiene que tocar tierra firme en algún punto del camino. Si proyecto web, debidamente conceptualizado, no representa utilidad de algún tipo a quien lo adquiere, pues el proyecto no es exitoso.

Y por supuesto podemos plantearnos infinidad de objetivos de la más variada naturaleza: desde generar ventas hasta lograr presencia de marca. Todo dependerá del análisis de negocio que hayamos realizado previamente.

Por eso creo que el espacio periódico de análisis de resultados, métricas y ajustes es fundamental. Y en este espacio la participación y el compromiso del cliente son fundamentales: por más datos que nosotros como agencia seamos capaces de producir, si no logramos cotejarlos con los resultados concretos en sitio que el cliente pueda aportarnos, siempre nos quedaremos a la mitad del camino.

En resumen, los proveedores digitales somos un agente de cambio y de decisión dentro de las empresas. Manejamos un medio de comunicación masivo, sin duda. Y como tal, si nuestros proyectos no son capaces de ofrecer resultados concretos, claros y medibles, debemos replantearnos la forma de hacer las cosas.  

sábado, 31 de marzo de 2012

¿Publicidad Digital?

Estaba leyendo un articulo sobre agencias de publicidad y de como estas han venido incorporando los medios digitales, propiamente las redes sociales en sus campañas. Vieran como me pone esto a pensar...

Es que no estoy segura de que sea tan simple. ¿Son las redes sociales el lugar para hacer publicidad, al menos como hemos entendido hasta el momento la publicidad?

Definitivamente las marcas no pueden dejar de lado este ya no tan nuevo, y cada vez mas masivo medio. Eso no lo vamos a discutir.

Pero si somos observadores, notamos que la gente, LA GENTE, que es la que a fin de cuentas utiliza estos medios, no se queda mucho rato recibiendo simples pautas. Es decir, cuando nos toca sentarnos a desarrollar una campaña digital, hacemos toda una conceptualizacion que ponemos al aire. Nos sentamos, hacemos la tradicional lluvia de ideas, preparamos las gráficas... En fin, hacemos la campaña. Y resulta que a los días nos damos cuenta de que nuestra audiencia no esta respondiendo!

La gente no es tonta, sabe que vinimos a venderle. Sabe que nuestros esfuerzos intentan conducirle al punto de venta mas cercano. Y no están dispuestos, no tan fácilmente. Aunque les ofrezcamos regalías, eso ya lo conocen, lo han vivido por años, algunos desde que tienen memoria. Les hemos ofrecido lo mismo en periódicos, cajeros, anuncios...

Internet y las redes sociales son un medio masivo de comunicación, es cierto. Pero su hito es la interactividad y la horizontalidad. Eso es lo que la hace tan diferente a todo lo conocido.

Veo pues muy difícil poder conquistar estas tierras haciendo lo mismo. Es mas, mi experiencia, a veces bastante tortuosa me indica que definitivamente no es ni será así.
Una campaña digital requiere constante supervisión, esta viva y es delicada. Requiere conocimiento supremo de la marca, pero sobre todo y aunque suene extraño, requiere liviandad de animo. Ese "algo" que a veces llamamos empatía o "engagement", y que es mas difícil de encontrar que el Santo Grial!



sábado, 17 de octubre de 2009

¿Brochure en línea o Proyecto Web?

Una de las cosas que me pasa con más frecuencia desde hace años cuando llego a visitar un cliente nuevo, es que me pide de primera entrada que le replique su brochure en la web. Talvez no con palabras textuales, pero lo que la mayoría de las personas aún tienen en su cabeza es que una página web es algo muy parecido a lo que tienen en los impresos: una descripción de la historia de la organización, una lista de productos o servicios, con algo de suerte sus casos de éxito y un contáctenos con los teléfonos...


Me piden una página muy dinámica y muy interactiva, y por esos adjetivos interpretan que la página tenga movimiento, es decir, que tenga animaciones, que se vea bonita.


Y es que una de las primeras labores que nos encontramos los que trabajamos en este medio, es la de educar a nuestros clientes, enseñáldoles que Internet es, como lo hemos dicho antes, un medio de comunicación; pero un medio de comunicación diferente a los tradicionales.


Y es que piénselo: si usted cuenta con una hermosa carpeta de información impresa con la descripción de sus servicios que le puede entregar a sus clientes potenciales, o a cualquiera que quiera conocerlo mejor, ¿para qué va a invertir en una página web? Bueno, la respuesta es sencilla: para darle algo más.


Y ahí exactamente es donde radica la ciencia de ésto. Internet le da a usted la posibilidad de ofrecer y obtener algo más. Y definir ese valor es esencial antes de iniciar su proyecto web. ¿Qué valor adicional quiere usted obtener y qué valor adicional va a ofrecer?


Internet puso a nuestra disposición un medio de comunicación interactivo, y por favor deténgase un momento a pensar en lo que ésto realmente significa: usted no puede interactuar con su televisor más allá del control o los botones. Usted no puede interactuar con un anucio en el periódico, ni con uno de radio, ¿cierto? Ni con un artículo o programa que se transmita por cualquiera de estos medios, para no entrar en detalles de zapping. Sin embargo, si usted quisiéra conversar conmigo sobre este tema, podría al final dejarme sus comentarios. ¡Usted puede interactuar conmigo realmente a través de la red!

Bueno, exactamente lo mismo sucede con su organización o su marca: sus clientes, potenciales o cautivos, pueden interactuar con usted a través de Internet. Usted realmente puede establecer una conversación, una relación a través de su presencia en la web. Eso es algo que ningún otro medio de comunicación le había permitido hasta ahora.


Ahora bien, piense usted en qué cosas lo hacen a usted interesarse en conversar con alguien. ¿Porqué querría usted gastar tiempo en una conversación? Claro, porque le interesa. ¿Y porqué le interesa? Porque obtiene algo! Conocimiento, información, diversión, algún producto, una solución, algo.


¿Se va dando cuenta de que es algo mucho más poderoso que un brochure? Y eso que no le he empezado a hablar de lo que usted puede obtener.... se lo voy a decir en pocas palabras para no aburrirle: obtiene la capacidad de escuchar a su gente, y eso sí que es una joya invaluable para usted, su organización o su marca!


Por supuesto, hoy por hoy escuchar en Internet es todo un arte y pueda que usted requiera algo de ayuda para lograrlo, pero bueno, esa es otra historia.
Por el momento lo que vale decir es que éste es un medio ilimitado, y que precisamente por su enorme potencial es que es tan importante conocerlo y tratarlo como es debido, sin confundirlo con aquello a lo que estamos acostumbrados. En otras palabras, antes de aparecer en la red, hay que ponerle un poquito de cabeza. Es mucho más que una página web. Es un proyecto de comunicación en Internet.

sábado, 3 de octubre de 2009

La gente no está llegando a mi página web

Muchas veces, cuando estoy hablando con un cliente potencial e incluso con algunos de mis clientes actuales, me han expresado con preocupación: Karla, es que ésto de Internet no me ha funcionado como yo quisiera. La gente no está llegando a mi página web.
Tal afirmación me hace cuestionarles, ¿será que pensaban que simplemente con lanzar un sitio a la red, la gente íba a venir a verlos?
Imaginemos un poco:
Supongamos por un momento que usted y yo sufrimos de una crísis existencial y decidimos cambiar de negocio. A partir de ahora, nos vamos a dedicar a traer cruceros de turistas a nuestro país. Entonces, nos vamos, digamos que a Canadá a buscar contactos con algunas empresas de cruceros, y por supuesto, como usted y yo somos personas tan efectivas, logramos cerrar algunos contratos. Y llegan nuestros primeros cruceros al puerto. Obviamente, a usted y a mí nos va a interesar muchísimo que el puerto se encuentre en óptimas condiciones! Es la primera impresión que nuestos turistas tendrán de nosotros. Queremos que esté limpio, que sea seguro, que tenga la mayor cantidad de facilidades y comodidades para recibirlos.
Pero aquí no termina nuestra labor: el negocio en realidad radica en que usted y yo logremos que nuestros turistas ingresen al país, se hospeden y generen divisas tanto para nosotros como para nuestos asociados. ¿Está usted de acuerdo con ésto?
Muy bien, ahora dividamos nuestro negocio de los cruceros en tres partes:
1. Primero tuvimos que salir al gran mercado (Canadá en nuestro ejemplo), a buscar a nuestros clientes potenciales.
2. Tuvimos que recibirlos en el puerto, asegurándonos que éste estuviera en óptimas condiciones.
3. Tuvimos que asegurarnos que nuestros turistas ingresaran al país para tener un negocio completo.
Muy bien, su proyecto de Internet funciona exactamente igual y su página web es sólo el puerto de llegada. Por supuesto que a usted le interesa muchísimo que su puerto esté en óptimas condiciones. Como le comenté, es la primera impresión que el cliente tendrá de su organización.
Sin embargo, si usted no es conciente y no está realizando la gestión de atraerlo hacia su puerto, es muy probable que éste nunca lo haga. Y por otro lado, el hecho de que haya llegado a su puerto, no implica que haya ingresado a la organización. Usted también debe ser conciente de que debe realizar otra gestión para lograr este cometido.
Es en estas dos áreas, a. trabajar en atraer a mis clientes hacia mi página y b. lograr que ingresen a la organización, en donde la mayoría de las empresas se quedan perdidas, y no es para menos. Hoy por hoy sabemos que educar a la organización en este aspecto y realizar este trabajo profesionalmente, es labor de nosotros, los especialistas en Internet.

lunes, 28 de septiembre de 2009

¿IT o Comunicaciones? Ambas...

Uno de los inconvenientes más frecuentes con los que topamos a la hora de desarrollar un proyecto web, es que la empresa nos asigna como encargado del mismo al departamento de IT. No me malinterprete, no quiero decir con ésto que dicho departamento no sea una pieza fundamental dentro de la organización.
Lo que sucede es que aún nos cuesta mucho hacer comprender a la gente en general, que hoy por hoy Internet es algo mucho más complejo que simplemente una serie de herramientas tecnológicas: Internet es un medio de comunicación, y como tal debe ser tratado.

Podríamos decir entonces que Internet es una combinación de herramientas tecnológicas puestas a nuestra disposición para comunicarnos con nuestros consumidores, nuestra audiencia, nuestro mercado meta.

Sin embargo, la clave está precisamente en esa simple palabra: comunicación. La ciencia hoy por hoy es lograr humanizar el medio. Es abrir las puertas, derribar las barreras que hasta hoy parecían impenetrables. Se trata de escuchar y aportar, tal como hemos oído siempre en los seminarios de autoayuda, en las escuelas para padres y en tantos otros lugares donde tratamos de mejorar nuestras relaciones interpersonales.

Hoy la tecnología ha puesto a nuestro alcance la posibilidad de interactuar con nuestras marcas favoritas, con grupos que comparten nuestros intereses alrededor de todo el mundo, más allá de cualquier frontera. Pero la forma escencial de comunicarnos sigue siendo la misma, puesto que seguimos siendo seres humanos: personas.

Por eso es que un proyecto web no debe ser conceptualizado en función de tecnologías, sino en función de las personas a las que el mismo irá dirigido, aprovechando las herramientas con las que contamos para tal fin.

Cuánto agradeceríamos los encargados de esta misión, si a nuestro lado pusieran también al encargado de las comunicaciones de la organización; a aquella persona que mejor que nadie conoce el "feeling" -me dijo un cliente- de la misma: el alma de la organización. Pues es con ésta con la que las personas quieren interactuar, conversar, tomarse un café...

martes, 22 de septiembre de 2009

La magia de la conversación

Vengo llegando de cenar con dos amigos... uno de ellos economista, el otro ingeniero industrial.
Como siempre pasa, y sobre todo en estas épocas, surgió la pregunta de ¿y cómo va el trabajo? ¿En tu oficina han despedido gente, han habido recortes? ¿Cómo se sienten estos meses?
Y de ahí a explorar un poco en el trabajo de cada uno, fué sólo un segundo...

Mis amigos son personas jóvenes, muy jóvenes si los comparo conmigo. Uno de 26 (el economista) y el otro de ¿unos 32 o 33? y como mi campo es Internet, empezaron las preguntas. Preguntas interesantes, les digo. Un poco de historia ( ¿a quién se le ocurrió y cuándo, poner dominios a la venta?), algo de tecnología (¿y dónde es que se guarda una página para que luego cuando yo digito su dirección, pueda verla?), y por supuesto, al segundo siguiente hablábamos de tendencias... y ahí fué cuando la rienda se me soltó... qué difícil es ser comedido cuando el tema es tu última pasión, pero además, cuando las personas con las que estás sentado son.... ¡prácticamente vírgenes!!! ¿Qué es exactamente Facebook? ¿Cómo es que funciona a ciencia cierta? ¿Se puede hacer más que jugar a las galletitas de la fortuna y a la granja???
¿Y qué hay de Twitter? ¿Es algo más que una aberración tecnológica donde la gente comenta lo más trivial de su actividad diaria, como su cepillado dental y la calidad de su última comida?
¿Cuántas redes sociales hay? ¿Para qué cosas sirven, cuál es su órden de importancia?

Y llegó la pregunta... ¿y qué pasa si yo decido no participar en ellas, pues creo que siguiendo a la gente que me interesa o buscando los temas que me interesan en Google, tengo suficiente??

¿Qué pasa? Es muy sencillo, contesté: me privo de la mejor parte de la web, de la conversación. Si hacés eso, simplemente te vas a privar de toda la interacción, de toda la retroalimentación que te puede ofrecer una buena conversación... y de todo el placer...

Claro, conversar es un arte. No se trata simplemente de articular vocales y consonantes arrítmicas.... y los dejo con la siguiente inquietud: ¿cuándo se vuelve una conversación realmente interesante? ¿Cuándo es que el tiempo pasa desapercibido, el café se vuelve elíxir, y los ojos empiezan a brillar? ¿Qué es lo que hace que la magia de la buena conversación, esos momentos únicos, sean posibles?

Me encantaría oír sus opiniones....

lunes, 21 de septiembre de 2009

De Pixeles a Palabras

Luego de haber leído vorazmente el artículo de don Leo Garnier Twitter, twit... siempre la palabra no he podido evitar una reflexión de días... Tengo tanto rato de estar metida en todo este asunto de pixeles y formatos, de colores, tipografías, movimientos, flash, HTML...

Llegué a Arweb hace más de 11 años, cuando uno se sentía orgullosísimo porque sabía usar el Word y el Excel. En mi vida había visto un correo electrónico, menos aún una página de Internet. Me sigo preguntando hasta hoy porqué me contrató mi jefe... ¿Me creerían que nos conectábamos a la red por teléfono? ¡Se caía cada dos minutos! Eran las épocas de la burbuja del .com y nosotros eramos de los primeros en incursionar en este negocio en Costa Rica: el mundo de Internet. Para entonces la comunicación en el medio era totalmente unilineal, nada diferente a un brochure.

Pero luego se nos ocurrió poner a disposición de los usuarios herramientas como la que tengo en mis manos en este momento: los blogs, los wikis, los foros, las grandes redes sociales... y el mundo se transformó. Se volvió otro, en serio, se volvió otro...

Ya no se trató más de tener la información al alcance de una búsqueda. Se trató de convertir la red en un lugar de gentes, de voces, de colores, de identidades, de opiniones, de sabores. Vimos amigos reencontrándose, familiares conociéndose talvez por primera vez (es cierto, conozco la historia), parejas consolidándose... no deja de sorprenderme que hoy por hoy la franja de edad de más rápido crecimiento en Facebook sea la de los 55 a 65 años. Y no por prejuicio, sino al revés, en contra del prejuicio. Veo a mi madre que entra en la franja con elegancia sublime reencontrarse con su gente, actualizarse, compartir viajes...

Personalmente me veo leyendo y Twittereando con don Leo a quien de otra forma no hubiera conocido jamás, probablemente....

Me veo generando comunidad, personal y profesional. Aprendiendo, capacitándome, generando opinión y conciencia. Pero sobre todo, disfrutando a la gente, a las relaciones que hoy se forman aquí en este medio que hasta hace tan poco era de ellos, de los tecnócratas.

Efectivamente don Leo, hoy es un mundo de palabras, nuestras palabras.